La cantante Diana Navarro visita El Círculo Independiente para hablar de su nuevo proyecto
Esta semana en El Círculo Independiente teneos a una invitada muy especial. Una artista española que ha buscado la transmisión de un mensaje claro, la tradición artística y musical de España no es cosa del pasado. Ella es Diana Navarro y en este episodio regala un homenaje a Gaza y a su pueblo.
Diana nos visita para presentar su nuevo trabajo, para ella, una declaración de identidad. Lo describe como un disco profundamente personal que mezcla la raíz flamenca y la copla con sonidos más contemporáneos. Cada canción busca ser un reflejo de su vida y emociones, “una fotografía del alma” como ella dice. Todas son pensamientos, ideas que ella necesitaba transformar en música. Porque para ella el poder del arte es servir de herramienta para la empatía y transformación. Es un nivel más allá del entretenimiento, es aquello que nos humaniza. Y es ahí donde radica su importancia y donde Diana Navarro hace más hincapié, “mientras existan canciones que hablen desde el alma, el mundo seguirá teniendo esperanza”.
Diana Navarro lleva siendo artista toda su vida, pero reconoce que el paso del tiempo le ha dado una nueva manera de cantar. Una forma más consciente, más calmada y más honesta. Actualmente ella ha dejado de buscar demostrar una idea o un pensamiento, ahora Diana busca comunicar. Este cambió en su forma de transmitir su arte viene dado tras un proceso de sanación personal. La introspección la ha ayudado muchísimo, así como el acompañamiento de su familia. Su nuevo proyecto es un intento por volver a encontrarse, como ella dice “cantar me cura, es mi forma de rezar”.
El papel de la mujer en la música es un terreno que aún sigue exigiendo muchas pruebas de valía, o así lo ha vivido Diana. Ella defiende la necesidad de visibilizar a las creadoras, romper moldes y dejar de ser juzgadas por apariencia o edad. La moral y la crítica basada en criterios estéticos e saún común en nuestra sociedad. Un problema contra el que se sigue batallando día tras día, sin saber si es una cuestión puramente humana o un constructo aprendido. Lo mismo sucede con el edadismo, el cual poco a poco va dejando de existir, pese a que haga falta aún mucho trabajo. Es por ello que Diana Navarro canta, porque como nos comenta en el programa: “cantar desde la verdad es un acto de libertad”.