La directora general de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre–Real Casa de la Moneda, Isabel Valldecabres, repasa en El Círculo Independiente el papel de una institución que muchos asocian a las monedas, los billetes o la lotería, pero que hoy es también un actor clave en la administración digital y en la protección de la identidad electrónica
La Fábrica tiene “dos grandes almas”. Por un lado, la producción de elementos de alta seguridad que históricamente han sido monopolio del Estado: monedas, billetes, participaciones de lotería o sellos. Por otro lado, se sitúan los servicios que acompañan a la digitalización de la Administración: certificados electrónicos que permiten identificarse ante organismos públicos sin presencia física y que, según indica Isabel Valldecabres, suman ya alrededor de diecisiete millones de certificados activos en uso cotidiano. Su descripción incide en que la Fábrica actúa como herramienta técnica de ministerios, comunidades autónomas y entidades locales cuando estos necesitan soluciones que no pueden desarrollar por sí mismos.
En este terreno digital, tiene una gran importancia la irrupción de la inteligencia artificial. Valldecabres subraya que la institución que dirige gestiona datos especialmente sensibles y que, por ello, no puede adoptar sin más las soluciones que ofrecen los grandes actores del mercado. Según su planteamiento, la prioridad es preservar la intimidad de la ciudadanía y evitar que la información vinculada a los certificados electrónicos quede expuesta o en manos de terceros países. Por eso insiste en la necesidad de un asesoramiento “tecnológicamente neutral”, de diseñar capas de protección para que los datos no puedan filtrarse y de decidir caso por caso en qué procesos tiene sentido introducir inteligencia artificial. Al mismo tiempo, reconoce que aprovechar estas herramientas será imprescindible para automatizar tareas repetitivas o peligrosas en los talleres y para mejorar el control de calidad, siempre dentro de un marco de seguridad definido por la propia institución.
La ciberseguridad, muy ligada a la inteligencia artificial, es otro foco clave de la institución. Valldecabres relata que, desde su llegada al cargo, se ha creado un perfil específico de seguridad integral que unificara la mirada sobre la protección física y digital, así como una dirección orientada a la innovación tecnológica y la administración electrónica. Como ejemplo de la complejidad de estos retos, recuerda el apagón eléctrico que afectó a España y que obligó a activar un gabinete de crisis en la Fábrica. En cuestión de horas fue necesario gestionar la reserva energética, apagar de forma controlada las máquinas, suspender temporalmente el uso de certificados electrónicos y reorganizar turnos, mientras ella seguía la situación a distancia por encontrarse en una reunión internacional. La directora general destaca este episodio como una prueba de estrés que permitió identificar errores y mejorar los protocolos de continuidad de negocio.
La Fábrica también demuestra un gran compromiso con la cultura y las Bellas Artes. Isabel Valldecabres recuerda que la institución custodia un museo especializado en moneda, grabado y timbre, con colecciones que abarcan desde moneda andalusí o arcaica hasta toda la historia de la peseta y la llegada del euro. Junto a este patrimonio, subraya la importancia de la escuela de grabado y diseño, desarrollada en colaboración con la Universidad de Castilla-La Mancha. Según detalla, esta escuela ha evolucionado desde la antigua formación de aprendices hasta convertirse en un máster universitario que da acceso al doctorado y que cada año acoge gratuitamente a un grupo reducido de estudiantes de distintos países, con el objetivo de mantener vivo un oficio altamente especializado y garantizar el relevo generacional.
Finalmente, la Directora de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre regresa uno de los símbolos más populares asociados a la Fábrica, la lotería de Navidad. Valldecabres explica que la campaña empieza muchos meses antes en los talleres, pero que el auténtico “pistoletazo de salida” se produce cuando se presenta el anuncio oficial. Relata cómo la Fábrica sigue siendo el lugar donde se conserva el bombo de respaldo para el sorteo y donde podría celebrarse el procedimiento en caso de incidencia en la sede habitual. La directora general describe la presentación del anuncio como un acto en el que se combinan tradición, emoción y la presencia de medios y creativos, y apunta que, en su experiencia, estos relatos audiovisuales han logrado conectar cada vez más con el público.