8 agosto 2026
8 agosto 2026

«Pedro Sánchez puede recuperar a los votantes que se han ido al PP y Vox» Iván Redondo (ECI #169)

En El Círculo Independiente, Euprepio Padula entrevista a Iván Redondo, exdirector de gabinete de la Presidencia del Gobierno, para hablar de política, poder, estrategia y de El Manual, un libro que no se presenta solo como una memoria profesional, sino como una forma de explicar una vida.

Redondo plantea que toda persona tiene tres actos y que, para entender el suyo, había que empezar por el primero. El de sus padres, sus orígenes y las heridas que forman parte de una trayectoria pública. La conversación parte de una idea poderosa. Al ser humano hay que explicarlo. No basta con mirar el cargo, el titular o el resultado electoral. Detrás de cada decisión política hay una persona, una biografía y una manera de mirar el mundo. Por eso Redondo reconoce que en algunas páginas del libro aparece “sangrando”. No escribe solo desde la distancia del consultor que analiza el tablero, sino desde alguien que ha vivido la política con una intensidad difícil de separar de la vida personal. Uno de los momentos que menciona es el descubrimiento del terrorismo de ETA. Ese impacto ayuda a entender una forma de aproximarse a la política marcada por la seguridad, la convivencia y la necesidad de proteger una idea de país. Redondo llega incluso a afirmar que no sabe distinguir del todo lo personal de lo profesional en política. Ahí está una de las claves de su recorrido.

La entrevista también se detiene en el éxito. Para Redondo, el éxito puede ser muy peligroso. Cuando se alcanza una meta, no siempre hay que dar un paso más hacia delante. A veces hay que parar y dar dos pasos hacia atrás. Esa reflexión atraviesa su paso por la Moncloa, un lugar que describe con una intensidad extrema. Un día allí puede equivaler a mucho más que una semana humana. Todo se acelera, todo pesa y todo deja marca. Su etapa junto a Pedro Sánchez ocupa una parte central de la conversación. Redondo recuerda que cogieron al PSOE como cuarta fuerza y lo convirtieron en primera. Pero no lo cuenta solo como una operación estratégica, sino como una experiencia política y vital de enorme desgaste. Reconoce incluso que los médicos de Moncloa le salvaron la vida y que tenía miedo de que el sistema lo triturara. Esa imagen resume el coste personal de ocupar el centro del poder. A partir de ahí aparece una de sus ideas más contundentes. Hay que llegar a cualquier meta profesional con la maleta hecha. El poder no debe vivirse como un lugar de instalación permanente, sino como una estación de paso. El ego, insiste, es el enemigo. En política, cuando el éxito se confunde con la identidad, el riesgo de perder la perspectiva se multiplica.

La entrevista mira también al presente de Pedro Sánchez. Redondo interpreta que el presidente atraviesa un cambio de etapa, un paso del segundo al tercer acto. Para él, la persona debe devorar al personaje político. Si Sánchez fuera capaz de explicar mejor a Pedro, al padre, al profesional y al hombre que tiene una determinada idea de España, podría recuperar parte del electorado perdido hacia PP y Vox. En ese análisis aparece también la situación judicial y política que rodea al Gobierno. Redondo subraya que un auto no es una sentencia y que una investigación no es un juicio. Frente a un clima de ruido y sospecha permanente, reivindica una idea de democracia que, dice, no le van a robar. En su lectura, la convivencia sigue siendo la divisa fundamental para aspirar a gobernar. La conversación se abre después a la desinformación. Redondo advierte de que muchas campañas vienen de la mano de otros países y de que los algoritmos han favorecido que el miedo llegue directamente a nuestros dispositivos. La política ya no se juega solo en mítines, platós o parlamentos. También se juega en pantallas, emociones y relatos diseñados para dividir. El cierre vuelve al terreno electoral. Redondo recuerda que la izquierda ya estuvo en una posición mucho peor. Hace ocho años, quienes trabajaban en aquel proyecto iban cuartos y terminaron primeros. Por eso cree que la izquierda todavía puede ganar en votos y en escaños. Está a diez escaños del penalti antes de que el partido empiece. La entrevista deja el retrato de un estratega que habla de poder, pero también de fragilidad. De alguien que conoce la maquinaria desde dentro y sabe que ninguna victoria justifica perderse por el camino. En El Manual, Iván Redondo parece querer explicar no solo cómo se gana, sino qué precio puede tener ganar.