El Director Artístico de MAC Cosmetics reivindica el maquillaje y la profesión de maquillador en El Círculo Independiente

Baltasar González Pinel comenzaba su carrera en MAC en 1999, con apenas 20 años. Desde entonces, nos cuenta como ha crecido dentro de la empresa hasta lograr dirigir toda la zona de Europa, Oriente Medio, India y África. Baltasar, nos explica en el programa como en su puesto desarrolla tanto labores estratégicas como creativas. Por ejemplo, él colabora en el desarrollo de productos, crea imágenes y da forma al mensaje visual de la marca. En la entrevista, nos hace incluso una confesión, cuando le ofrecieron el puesto de director, él puso la condición de no dejar de maquillar, “Necesito el contacto con la materia, es mi forma de seguir vivo artísticamente”.
La belleza debería ser libre de prejuicios, y se debería buscar un estilo más natural comenta Baltasar. Para él, el cuerpo natural debería verse con mejores ojos, como por ejemplo el vello. Sin embargo, también defiende y muestra su fascinación por aquellos que rompen moldes. Hombres con uñas pintadas o pestañas postizas. Además, sostiene una visión del maquillaje que refleje las características diferenciadoras de cada uno, “Cuando todos los rostros se parecen, a mí me angustia. Ver algo diferente me refresca”, comenta.
En la entrevista, Baltasar busca hacer hincapié en un importante detalle. Él comenta como muchas personas piensan en un maquillador como un visionario, una persona capaz de conocer que es lo mejor para cada uno. Pero esto no es así. “Nunca dejéis vuestra cara en manos de nadie, por muy profesional que sea. El maquillador no tiene un poder mágico, debe preguntarte qué sueñas, qué quieres transmitir”. Esto sin embargo, no significa denostar la figura del maquillador, quien según Baltasar, ya ha sido históricamente maltratada.
El futuro del maquillaje tiene un rumbo, “Llegará un día en que maquillarse será un gesto cotidiano, tan natural como ponerse una crema.” Así nos comenta Baltasar su visión, maquillaje sin género, una manera de mejorar nuestra propia percepción entendiendo como somos y cuales son nuestras fortalezas. Porque como él afirma, “El maquillaje no embellece ni esconde, devela personalidades”.
