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“Los derechos humanos no se defienden desde el discurso, sino desde la acción constante” Carmen Comas Mata

La directora de relaciones internacionales del Defensor del Pueblo visita El Círculo Independiente para hablar de su labor y la percepción de España en el mundo

Carmen Comas Mata, directora de Relaciones Internacionales del Defensor del Pueblo, conversa en El Círculo Independiente sobre la dimensión internacional de los derechos humanos y el papel de las instituciones en un mundo que cambia a gran velocidad. Con una mirada serena y analítica, explica cómo la diplomacia, la cooperación y la defensa de la dignidad humana pueden y deben convivir.

A lo largo de la conversación, Carmen subraya la importancia de la colaboración entre defensorías, organismos multilaterales y gobiernos, “ningún país puede proteger plenamente los derechos humanos si actúa en solitario. Las vulneraciones no conocen fronteras”. Así habla del trabajo conjunto con Naciones Unidas, el Consejo de Europa y otras defensorías del continente latinoamericano, con las que España mantiene un intercambio constante de experiencias.

Uno de los temas centrales es el papel del Defensor del Pueblo en el escenario global, donde las instituciones deben ejercer influencia sin perder su independencia. Carmen Comas Mata explica que “el modelo español, por su solidez y su imparcialidad, es referente en Europa y América Latina”. Resalta, además, la necesidad de que la cooperación internacional avance hacia una agenda más preventiva que reactiva.

Un de los grandes retos actuales, es la protección de derechos, menciona cuestiones estructurales como la migración, el acceso a la vivienda o la protección de menores. Para ella, estas problemáticas “se entrelazan con las desigualdades económicas y con el deterioro medioambiental, que afecta de manera directa a las poblaciones más vulnerables”. También insiste en que los derechos humanos deben abordarse con una visión integral que tenga en cuenta una justicia social, climática y de género.

La percepción internacional de España según Carmen Comas Mata es que el país “mantiene una buena reputación democrática”, aunque advierte de los desafíos que comparten todas las sociedades occidentales: la polarización política, la desinformación y el desgaste de la confianza institucional.

Finalmente, reflexiona sobre el futuro de la diplomacia pública y la educación en derechos humanos. Considera que el verdadero progreso pasa por formar a las nuevas generaciones en empatía, civismo y responsabilidad, “la defensa de los derechos no depende solo de las leyes, sino de la conciencia colectiva”.