El presidente de ATA y vicepresidente de la CEOE analiza en El Círculo Independiente el malestar de los autónomos, el nuevo sistema de facturación y el bloqueo político en España

Lorenzo Amor, presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) y vicepresidente de la CEOE, llega al estudio de El Círculo Independiente directamente desde un viaje a México y con un mensaje nítido: los autónomos están “francamente muy cabreados”.
Uno de los ejes de la conversación es la implantación, a partir del 1 de enero, del nuevo sistema de facturación electrónica con envío inmediato de las facturas a la Agencia Tributaria. Lorenzo Amor explica que este mecanismo hará que “Hacienda reciba la factura antes que el propio cliente” y que, una vez emitida, apenas pueda corregirse. Aunque reconoce que forma parte de las medidas contra el fraude y de compromisos europeos, critica con dureza el calendario y la comunicación del cambio.
Según su relato, muchos autónomos han recibido una carta dándoles cincuenta días para adaptarse, sin campañas informativas previas ni jornadas explicativas. Por ello, pide a la Agencia Tributaria que actúe “con sentido común”, que haga voluntario el sistema en 2026, lo haga obligatorio en 2027 y que, mientras tanto, se despliegue una estrategia pedagógica en la que ATA se ofrece a colaborar.
En el terreno fiscal, Lorenzo Amor sitúa el foco en lo que considera falta de seguridad jurídica en las deducciones y en la comparación entre asalariados y autónomos. Comenta que, según le trasladan los propios profesionales, un periodista autónomo puede deducirse un ordenador en una delegación territorial y ver denegada exactamente la misma deducción en otra. Lo mismo ocurre con vehículos o ropa de trabajo, una situación que, a su juicio, distorsiona el cálculo de los llamados “ingresos reales”. En la entrevista insiste en que quienes equiparan la cifra fiscal de un autónomo con una nómina “no tienen ni idea de lo que estamos hablando”, porque en esos ingresos no aparecen, por ejemplo, la morosidad o los costes que el autónomo asume personalmente. También recuerda que la tarifa del IRPF no se ha desplazado como en otros países de la Unión Europea, lo que, según su análisis, resta poder adquisitivo tanto a asalariados como a trabajadores por cuenta propia.
La conversación se desplaza después al terreno de la protección social. Amor sostiene que los autónomos han cumplido el acuerdo para cotizar según tramos de ingresos, pero que el sistema de prestaciones aún no está a la altura. Cita la recomendación del Pacto de Toledo de equiparar la protección al régimen general y afirma que, en la práctica, “al 60% de los autónomos que solicitan el paro se le está denegando” porque no pueden demostrar pérdidas en el último año. Como ejemplo, menciona el impacto de la DANA sobre miles de negocios que tuvieron que acogerse primero a una ayuda extraordinaria y, cuando esta terminó, vieron rechazado el acceso a la prestación ordinaria. Según sus datos, uno de cada seis locales a pie de calle no ha vuelto a abrir.
Más allá de las prestaciones, Amor describe un día a día marcado por el aumento de costes y la burocracia. Recuerda que, de acuerdo con las estadísticas oficiales, un autónomo trabaja de media 47 horas semanales y dedica alrededor de 9 de ellas al papeleo. Señala que en los últimos cinco años se habrían perdido unos 60.000 autónomos en el comercio minorista y alerta de la acumulación de tasas y obligaciones: nuevas cotizaciones, subida de costes laborales, registros horarios que cambian y tasas locales como la de basuras que pagan tanto en su vivienda como en el negocio. Para aliviar parte de esa presión, defiende propuestas como reducir a dos las declaraciones de IVA al año y aplicar en España la directiva europea que permitiría a quienes facturan por debajo de un determinado umbral dejar de presentar IVA, medidas que, según recalca, otros países de la Unión ya han adoptado.
Si te interesa conocer más a cerca de la postura e ideas de Lorenzo Amor, visita nuestro canal de YouTube para ver el episodio completo.
