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«El Gobierno de España ha estado, está y va a estar con Ceuta» Elma Saiz (ECI #174)

En El Círculo Independiente, Euprepio Padula recibe a Elma Saiz, ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, en una conversación marcada por la crisis migratoria de Ceuta, pero que también aborda los retos políticos y sociales que afronta España. Saiz analiza la situación de la ciudad autónoma, la respuesta del Gobierno, la necesidad de actuar dentro del Estado de derecho y el papel de las administraciones ante una emergencia que exige coordinación, recursos y humanidad. La entrevista se abre también al escenario político europeo, al auge de la extrema derecha, a las próximas elecciones generales y a la necesidad de que la política vuelva a ser una herramienta capaz de resolver los problemas de la ciudadanía.

La conversación comienza con Ceuta, una ciudad que la ministra conoce de primera mano después de haber pasado numerosas noches allí durante las últimas semanas. Su objetivo, explica, es acompañar a la ciudad y trabajar para recuperar cuanto antes la normalidad. Uno de los asuntos centrales de la entrevista es precisamente la gestión de las personas que llegaron a Ceuta durante la crisis. Saiz insiste en que España es un Estado de derecho y que cada persona debe contar con su expediente y seguir los procedimientos establecidos. Frente a quienes plantean soluciones al margen de la ley, reivindica una respuesta que combine legalidad, garantías y humanidad.

Saiz reivindica la colaboración institucional y defiende que la lealtad entre administraciones no puede ser un concepto vacío. La ministra pone además sobre la mesa el plan de desarrollo socioeconómico aprobado para Ceuta y las medidas de apoyo a empresas, autónomos y trabajadores como ejemplo de la voluntad del Gobierno de acompañar a la ciudad más allá de la emergencia migratoria.

El diálogo entra después en el terreno geopolítico. Ante las dudas sobre el papel que pudo desempeñar Marruecos en la crisis y sobre la posibilidad de que se tratara de un episodio relacionado con nuevas formas de guerra híbrida, Saiz evita especular. Su posición es clara: un Gobierno responsable debe actuar a partir de pruebas y no de hipótesis, y en caso de que aparezcan evidencias se actuará con contundencia.

La entrevista se abre entonces al escenario político y al crecimiento de la extrema derecha en Europa. Saiz observa con preocupación los resultados de AfD en Sajonia y conecta ese fenómeno con lo ocurrido durante los primeros días de la crisis de Ceuta, cuando sectores ultras fueron apartados por los propios ciudadanos. Su respuesta al auge de las opciones reaccionarias pasa por seguir avanzando en derechos, igualdad y protección social. Una política que, en su opinión, debe ofrecer soluciones concretas frente a quienes convierten el miedo y la desinformación en una respuesta ante las crisis.

Padula plantea también una de las grandes preguntas del presente político: ¿qué pueden hacer los partidos progresistas para afrontar las próximas elecciones generales en un contexto en el que las encuestas sitúan a la derecha y a la extrema derecha por delante? Saiz responde desde una idea sencilla y contundente: “Boletín Oficial del Estado”. Para ella, la mejor estrategia es seguir haciendo política útil y demostrar con hechos cómo las decisiones del Gobierno repercuten en la vida cotidiana.

La conversación aborda también la sensación de que algunas reformas sociales podrían haberse afrontado con mayor valentía. Saiz defiende la acción del Gobierno, pero recuerda que España es también un Estado autonómico y que buena parte de las competencias relacionadas con servicios sociales, educación o vivienda corresponden a las comunidades autónomas. Su conclusión es directa: “La política no puede ser un problema para la ciudadanía. La política es la herramienta para resolver los problemas”.

En el tramo más personal, Saiz habla de su experiencia como ministra y portavoz del Gobierno y de las dificultades de conciliar una responsabilidad pública de esta dimensión con la vida familiar. Se identifica con muchas familias que cada día intentan encajar trabajo, responsabilidades y vida personal. Y lo hace desde una actitud que repite a lo largo de la entrevista: trabajo, equipo y prudencia, pero también optimismo.

Elma Saiz cierra la conversación dirigiéndose simbólicamente a los ciudadanos de Ceuta. Su compromiso, asegura, es no dejar de trabajar hasta que la ciudad no solo recupere la normalidad, sino que pueda continuar por la senda de prosperidad y esperanza que tenía antes de la crisis. La entrevista deja así el retrato de una ministra que reivindica la política útil, la cooperación institucional y la defensa del Estado de derecho, pero que también pone el foco en la dimensión humana de la gestión pública. Porque, en una crisis como la de Ceuta, la respuesta no puede ser únicamente administrativa o política. Tiene que ser también legal, solidaria y humana.