En El Círculo Independiente, Euprepio Padula recibe a Elías Bendodo, vicesecretario de Política Autonómica y Local y Análisis Electoral del Partido Popular, para analizar la crisis de Ceuta, la gestión del Gobierno y las responsabilidades políticas derivadas de la entrada masiva de personas en la ciudad. La conversación parte de los informes desclasificados del CNI y se extiende hacia la relación con Marruecos, la protección de las fronteras, el papel de la Unión Europea y las propuestas del Partido Popular para evitar que una situación similar vuelva a repetirse.
Bendodo sostiene que los documentos conocidos demuestran que el Gobierno fue advertido de lo que podía ocurrir y acusa al Ejecutivo de haber actuado con dejadez e incapacidad. A su juicio, la cuestión central ya no es únicamente cómo se produjo la entrada masiva en Ceuta, sino por qué no se reaccionó ante las informaciones disponibles y si el Estado está hoy en condiciones de garantizar que algo así no vuelva a suceder.
La conversación se adentra entonces en la dimensión internacional de la crisis. Bendodo defiende que España debe mantener con Marruecos una relación cordial y de buena vecindad, pero considera que esa relación solo puede sostenerse desde el respeto y la lealtad. Rechaza que lo ocurrido se presente únicamente como una crisis migratoria y lo interpreta como una vulneración de la frontera española y europea.
Padula plantea entonces una cuestión esencialmente práctica. ¿Qué haría el Partido Popular si llegara al Gobierno? Bendodo responde con una propuesta contundente. Reforzar las fronteras de Ceuta y Melilla, desplegar al Ejército y mejorar las infraestructuras físicas para impedir nuevos accesos irregulares.
La entrevista aborda también la gestión de la crisis una vez producida la entrada masiva. Bendodo cuestiona el funcionamiento del mando único y reclama que cualquier decisión se adopte contando con el Gobierno de Ceuta, al que atribuye un conocimiento directo de la realidad del territorio. Critica lo que considera una sucesión de visitas ministeriales sin soluciones concretas y reclama al Ejecutivo un plan capaz de generar certidumbre a corto y medio plazo.
Uno de los momentos más delicados de la conversación llega al hablar de las personas que permanecen en Ceuta y, especialmente, de los menores. Bendodo insiste en que quienes entraron irregularmente deben regresar a sus países o reunirse con sus familias, pero reconoce que ese proceso debe desarrollarse dentro de las fórmulas previstas por el ordenamiento jurídico. Ante las preguntas de Padula, defiende que existen mecanismos legales, españoles y europeos, para abordar las devoluciones y reclama al Gobierno que articule con Marruecos una solución.
La conversación cambia después de escenario y se traslada al futuro político de España. Bendodo sostiene que la aspiración natural del Partido Popular es gobernar en solitario. La posibilidad de acuerdos con Vox ocupa buena parte del debate. El dirigente popular defiende los pactos alcanzados en distintas comunidades autónomas y asegura que, si el PP no necesita a Vox para gobernar, no gobernará con Vox. Al mismo tiempo, reivindica al Partido Popular como la gran fuerza del centro derecha español.
Bendodo reconoce que el escenario europeo está cambiando y menciona el crecimiento de la extrema derecha en diferentes países, pero considera que España mantiene una dinámica diferente. Frente a la preocupación por la desaparición del centro político, defiende que los ciudadanos que se sienten de centro tienen en el Partido Popular una opción capaz de representar sus intereses.
De cara a 2027, Bendodo se muestra convencido de que el cambio de Gobierno es posible y necesario, aunque admite que cualquier pronóstico debe esperar hasta que se cierre el proceso electoral. Apela a las encuestas y a la evolución del bloque de centro derecha para defender su optimismo.
En el tramo final, Bendodo se dirige directamente a los españoles y, especialmente, a los ciudadanos de Ceuta. Reivindica el compromiso del Partido Popular con la ciudad, insiste en la necesidad de reforzar las fronteras y asegura que Ceuta y Melilla serán una prioridad para un futuro Gobierno popular.
La entrevista deja el retrato de un dirigente político que afronta la crisis de Ceuta desde una posición de firmeza y oposición al Gobierno, pero también con una reivindicación constante de la gestión y de la capacidad de respuesta del Estado. Frente a una crisis que todavía deja interrogantes abiertos, su conclusión es clara: el Partido Popular quiere presentarse como una alternativa dispuesta a reforzar las fronteras y recuperar la iniciativa diplomática.
